Las mujeres dominan la comunicación digital y las competencias informáticas

Las mujeres dominan la comunicación digital y las competencias informáticas

Las mujeres dominan la comunicación digital y las competencias informáticas

El último estudio de ClosinGap, presidido por Marieta Jiménez, pone de manifiesto los desafíos que la digitalización del empleo supone para la igualdad de género. Las mujeres serán el colectivo más afectado por la creciente automatización de las ocupaciones, dado que tienen mayor presencia en empleos con mayor riesgo de ser sustituidos por las nuevas tecnologías (2,4 mujeres por cada hombre). Este hecho se suma a dos factores más: una creciente brecha salarial en las profesiones de la economía digital y el aumento del sesgo en algoritmos y datos como resultado de la escasa presencia femenina entre desarrolladores y programadores.

Algunas de las conclusiones que se pueden extraer del estudio son que mientras las mujeres destacan en las competencias digitales relacionadas con la comunicación y la información, los hombres puntúan mejor en software y en la solución de problemas digitales. Esta disparidad se agudiza en los grupos de edad más avanzada, a partir de los 65 años, y desaparece por completo en las nuevas generaciones, conocidas como “nativas digitales”.

En relación a la ocupación en profesiones STEM, llamadas a tener un mayor protagonismo en el mundo digital, hay una fuerte infrarrepresentación de mujeres. De los 4,2 millones de ocupados en disciplinas STEM en España, apenas un 10% trabajan en sectores digitales. Y de ellos, solo uno de cada cinco son mujeres, datos que reflejan una acusada brecha de género.

En la actualidad, hay 247.600 hombres más ocupando puestos STEM que mujeres. Si se igualara la ocupación de mujeres y hombres, manteniendo la productividad media del sector registrada en 77.600 euros por empleado, se generarían 31.200 millones de euros más al año, equivalentes al 2,8% del PIB de 2019.

El informe de ClosinGap alerta también de cómo la creciente adopción de la inteligencia artificial puede suponer la normalización de los sesgos algorítmicos y de la discriminación contra las mujeres.  El hecho de que sean los hombres quienes diseñan los algoritmos hacen que se sitúe al género masculino como el valor predeterminado y al femenino, como el valor atípico. Para ello, es necesario corregir con urgencia estas barreras con el fin de evitar que se acentúen las desigualdades de género en el futuro.

“En esta nueva etapa que encara España y en la que la transformación digital tiene cada vez más relevancia, es importante que el país trabaje para cerrar la brecha de género en el mundo digital. Todos los agentes debemos involucrarnos y cooperar para continuar eliminando las diferencias de género, empezando por la educación, y con proyectos y leyes que apuesten por el talento femenino. La desigualdad de género no puede seguir transfiriéndose al entorno digital, sino que entre todos debemos construir una sociedad digital inclusiva”, afirma Marieta Jiménez, presidenta de ClosinGap y presidenta europea de Merck Healthcare.

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